domingo, 17 de octubre de 2010

A todas las viejas

Me duele la cabeza.
No siento las piernas.
Incluso pienso en irme lejos.
No entiendo las palabras hirientes que se dirigen a mi persona.
Extraño las sonrisas.
Pero vos estás ahí.
Cuando era chica,el día de la madre ,era un día puramente comercial.
Era hasta insulso,mediocre.
Cuando uno va madurando,creciendo con los golpes de la vida,
cuando se observa la vida de un modo más complejo.Con las responsabilidades y los riesgos;es ahí que uno comprende el valor de aquellas personas.
El valor de ser MAMA.
Cuando uno es chico solo piensa que está ahí para molestarte cuando necesitas libertad.Cuando queres jugar solo con tus amigos,cuando te obliga a comer si o si.
Cuando el desayuno se convierte en sacrificio.
Solo hace falta recordar los primeros momentos en el jardín.Arrodillarse para suplicar que nuestra madre no nos deje en un mundo distinto,la selva donde no sabemos sus reglas.
Después uno va creciendo,las primeras experiencias de los errores.
La mentira de Papá Noel, la comprensión de que la muerte es inevitable.
El chico que no te da bolilla,la amiga que te traiciona.
El pantalón que ya no te entra.
La incertidumbre de la carrera.
Lo que quiero decir,es que son las madres las que apuntalan el camino.
Las que hacen posible los sueños.
Las que cosen las heridas con miradas inteligibles.
Son las madres las que nos dan todo sin pedir mas que un TEAMO..
Un TE AMO  en silencio,casi invisible.Un TE AMO tan complejo que no se puede comparar.

AGUSTINA GALEAZZI

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 El Adiós se piensa mucho tiempo antes de decirlo