miércoles, 23 de diciembre de 2009

La espalda perfecta



El talento se ha escurrido entre el dolor,porque aunque lo he intentado,siento una mochila demaciado grande sobre mí.

Es a mi medida,gritan por ahí...Pero cómo me cuesta seguir.
Los días son cada vez más oscuros,y el sol aparece solo para saludar ,enaltecer su ego,cegarnos por completo e irse satisfecho.
Como si su trabajo de proteger esta Tierra quedara disminuido a un simple trabajo express y a nosotros solo nos queda declinar nuestra mirada y esperar a que todo esto cambie.Y a pesar que alguna vez creía que quejarme estaba mal,quejarme de la vida,de mi respiración,de mis pasos,de mi alrededor.Hoy daría mi sangre ,gota por gota a cualquier necrófilo con tal de sentir una queja de mi alma por tu presencia.Pero ya no te tengo,ya no tengo ni por qué quejarme,ni por qué tiritar mis manos.Ya no pierdo el tiempo enojada con la vida,todo me resulta bien.
¡Cuánto daría por quejarme aunque sea por tus gritos,tus golpes significativamente injustificables,tu productiva manera de lastimar,tu mirada secante,abasalladora,penetrante ,caótica y terriblemente apasionada!
¡Cuánto daría por quejarme de la soledad de las fiestas,de llorar en un rincón!,en cambio me tengo que conformar con pasar unas navidades en familia;comida típica,comercio y alguna que otra sonrisa hipócrita de aquellos que solo aparecen para pedir y poco dar.
¡Cuánto daría por caer en tus brazos,circular por tu mente,mentirte descaradamente sobre la vida,sabiendo que es la única alternativa para darte alas cuando ya no podes soñar!
¡Cuánto daría por no querer abrazarte y que me obligues a doblegarme ante tí!Por reírme irónicamente de tus males cerebrales,solo para pasar del apuro de sentirme superior a ti.
¡Cuánto daría por quejarme de los minutos a tu lado ,de tu aragoneza manera de vivir!De tu forma testaruda de contestar como un espejo perfectamente ubicado ante mi cuerpo.Porque quiera o no,soy igual a ti.
¡Cuánto daría por quejarme de tus miradas ausentes,recriminándote un poco de atención hacia mi persona!
¡Cuánto daría por quejarme de tu presencia!
Pero ahora que ya no te asomas en este infierno,ahora que solo existís en mi memoria,ahora que te busco entre las nubes sin respuestas;ahora que irrefutablemente ya no puedo quejarme más de ti,ahora solo tengo vacío.El vacío típico al desprenderse de ese sujeto que te hace sobrevivir con para que,y no, por qué...
Ahora que ya no estás,extraño no quejarme.Necesito quejarme.Porque era eso lo que me hacia sentir que tu cuerpo seguía vivo,aunque ni tu propia persona supiera que lo estabas.
¡Cuánto daría por quejarme de tu vida,
abrazando tu cuerpo hasta el punto de destrozar tus huesos,
respirando tu aire,sintiendo tu perfume impregnado en mi mente.
¡Cuánto daría por quejarme de ti!
Quizás ahora ,ya sin quejas ni minutos tardíos,me de cuenta que me amabas más de lo que yo te amaba.Que te amé más de lo que me amaste.
Que nos amamos,un poco más,un poco menos.
Con o sin motivos.Pero nos amamos,porque a diferencia de otros amores,irremediablemente nos elegimos.
Nos encontramos,nos tomamos de la mano,nos reímos de la vida,
le mostramos el trasero a la suerte,
HACIÉNDOLE VER QUE NO ERA SUERTE AMARNOS.ERA UNA ELECCIÓN DE NUESTRAS VIDAS.
Y sabés qué?llegué a una sencilla conclusión:teníamos un buen trasero...

(vos sabés de lo que te hablo,
vos sabés a lo que me refiero)



A.N.G.O.C.S_AX

No hay comentarios:

 El Adiós se piensa mucho tiempo antes de decirlo